Ila Hot Room
ILA Hot Room propone una experiencia donde el calor es protagonista: un espacio diseñado para practicar pilates en ambiente controlado de alta temperatura, donde el cuerpo y la mente encuentran su punto de máxima concentración.
La sala principal articula una secuencia de arcos de medio punto que enmarcan espejos a lo largo de toda la pared, generando una perspectiva infinita que amplifica el espacio. Cada arco está delineado por una línea de luz LED en colores diferentes —perzonalizando la experiencia del usuario— que baña el piso de madera clara con una atmósfera envolvente. El plafón tapizado de puntos de luz puntual que simulan un cielo estrellado completa la experiencia sensorial del espacio.
Una cristalería iridiscente que muta entre rosas, morados y dorado según el ángulo de la luz conecta visualmente el estudio con el Hot bar su extensión natural. El bar se resuelve como un pabellón de vidrio con techo tensado traslúcido, donde la barra curva revestida en azulejo lila de formato vertical se convierte en el elemento compositivo central. Pendientes de acero cromado iridiscente descienden desde la estructura metálica del techo, dialogando con el juego de color del vidrio envolvente.
Juntos, el estudio y el bar conforman un ecosistema donde arquitectura, identidad de marca y experiencia del usuario son indistinguibles entre sí. Una experiencia inmersiva que se personaliza a la medida de los usuarios
ILA Hot Room proposes an experience where heat takes center stage: a studio designed for pilates practice in a controlled high-temperature environment, where body and mind reach their highest point of focus.
The main studio articulates a sequence of semicircular arches framing mirrors along the entire wall, generating an infinite perspective that amplifies the space. Each arch is outlined by an intense colorfull LED light strip —the brand's experience custumatization— that washes the light wood floor in an immersive atmosphere. A ceiling dotted with pinpoint lights that simulate a starry sky completes the sensory experience of the space.
An iridescent glass enclosure that shifts between green and golden yellow depending on the angle of light visually connects the studio with Hot Bar by ILA, its natural extension. The bar is resolved as a glass pavilion with a translucent tensile roof, where the curved counter clad in vertical-format lilac tile becomes the central compositional element. Iridescent chrome pendants descend from the metal ceiling structure, echoing the color play of the surrounding glass.
Together, the studio and the bar form an ecosystem where architecture, brand identity, and user experience become indistinguishable from one another. An inmesive experience custum made for their users.
México
2025
Categoría: Commercial
Fotografía Gilda Máynez